Nuestros perros están en constante relación con nosotros, lo cual incluye su adaptación a nuestras costumbres y formas de actuar, de modo que continuamente van aprendiendo a comportarse de la forma que más puedan agradarnos considerando que formamos parte de un grupo social y nosotros somos su líder. Si en algún momento esta relación falla o el perro manifiesta una modificación de su conducta con actitudes alocadas, indeseables, desobedientes o incluso agresivas, ¡¡no desesperes!! 

Casi siempre hay un motivo para ese desorden del comportamiento y con un poco de ejercicio y reeducación, independientemente de la raza y edad del perro podemos encauzarlo de nuevo sin necesidad de recurrir a métodos violentos que acrecienten el problema.

También podemos hacer trabajo conjunto con el dueño, de forma que será más fácil identificar el problema y que se normalice la relación dueño-mascota en caso de que el problema venga por ese lado.

Llámame, puedo ayudaros.